EN DEFENSA DE LOS PARAMOS DE RIO BLANCO

Ubicado en la parroquia Molleturo y Chauca, cantón Cuenca, provincia de Azuay, el proyecto Río Blanco comprende 5.708 has. Es un proyecto principalmente de oro cuya concesión pertenece a la empresa ECUAGOLDMINING SOUTH AMERICA S.A. Se calcula una producción diaria de 800 toneladas/día, por lo cual el proyecto está catalogado como mediana minería. Actualmente se encuentra en la fase de explotación. Tendrá una vigencia aproximada de 11 años.

Frente a este hecho los diferentes grupos ambientales defensores del agua como Yasunidos, Asamblea de los Pueblos del Sur, Resistencia y Democracia, Foa, y miembros de las comunidades aledañas a la zona de Río Blanco, acudieron el día sábado 09 de septiembre a la misma con el objetivo de verificar y hacer conocer a la ciudadanía el daño ambiental y ecológico que se está produciendo en la zona del páramo.

Arribamos aproximadamente a las 11:00am, y realizamos una caminata hasta los páramos, en el transcurso del camino observamos el Campamento Minero, lagunas que se habían secado, y que ahora algunas de ellas eran canchas de vóley para los trabajadores de la minera, a medida que avanzábamos divisamos varios letreros que tenían códigos con números y letras, estos no eran más que las perforaciones que ya se habían realizado en el páramo a 3980msnm.

Cabe destacar que los páramos son ecosistemas de alta montaña, considerados lugares sagrados para muchos de nuestros antepasados, son santuarios muy importantes debido a su gran poder de captación y regulación de agua. En ellos se genera y nace gran parte de las fuentes de agua que comprenden la compleja red hidrológica nacional. Los páramos se sitúan aproximadamente entre los 3.100 y 4.000 msnm. Es el ecosistema con mayor irradiación solar del mundo, lo que genera la flora de montaña más rica del planeta. Cuentan con un suelo cubierto de pajonales, humedales y turberas con presencia de especies particulares como los frailejones. Además, resulta ser corredor biológico para la fauna de la región.

El daño a la naturaleza es realmente un asunto preocupante y grave, definitivamente no se debería realizar ningún tipo de actividad minera en los páramos, pues de ahí emerge la vida misma, todo esto hace necesario el compromiso de todos para cuidar estos verdaderos santuarios, debemos cambiar nuestras costumbres, las cuales han generado una degradación progresiva de estos ecosistemas de paramos.

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