Loja, una ciudad ideal para el turismo cultural

Loja, una de las ciudades más pintorescas del país, llamada “Centinela del Sur” gracias a su singularidad y tradiciones culturales, es uno de los principales atractivos de turismo cultural del país. La amabilidad de sus habitantes, su deliciosa gastronomía  y su inmejorable café, acompañan a una ciudad cuyo pasado histórico y rico en leyendas y tradiciones se fusiona con la modernidad y el arte del presente. Cuna de artistas que invita a descubrir en cada rincón la música, el arte, y la tradición.

 

Casi todos los habitantes de la Capital Cultural del Ecuador  tienen algo de artista; es la tierra donde nacieron algunos de los más ilustres personajes del arte ecuatoriano, como el escritor Benjamín Carrión, fundador de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, el pintor Eduardo Kingman, uno de los máximos referentes del expresionismo nacional, Salvador Bustamante Celi, compositor de hermosos  pasillos, pasodobles, tangos y boleros entre otros y  Segundo Cueva Celi y Manuel de Jesús Lozano, grandes  exponentes musicales de Loja.

 

Desde hace algunos años la ciudad de Loja cuenta con una ruta histórica-cultural, que señalizada con una línea naranja en sus veredas, marca el trayecto a seguir para que los visitantes puedan recorrer trece (13) sitios emblemáticos del centro histórico. Una variedad de museos, centros culturales, parques, plazas, iglesias y otros atractivos turísticos que van desde la ya conocida  puerta de entrada a la ciudad, hasta la calle Lourdes, sitio donde se concentran varios cafés, bares y restaurantes.

 

Si de museos hablamos, en el antiguo colegio Bernardo Valdivieso, patrimonio de la lojanidad, se encuentra el Museo de la Música, que guarda en su interior más de 2.000 partituras originales; como también el museo de las Madres Conceptas, que además es uno de los bienes patrimoniales de la ciudad, cuya edificación tiene más de cuatro siglos de historia y alberga importantes obras de arte religioso. Así mismo están el Museo de la Lojanidad en el campus de la Universidad Técnica Particular de Loja que cuenta con restos arqueológicos y el Museo de Matilde Hidalgo de Prócel, con su atractivo contenido histórico.

 

Dentro de los centros turísticos, destacan las iglesias que adornan toda la ciudad de Loja, siendo imprescindible visitar, las iglesias de Santo Domingo, San Francisco, San Agustín, La Catedral, La Inmaculada, San Sebastián, y El Perpetuo Socorro que guardan importantes muestras de arte colonial, principalmente religioso, en especial pinturas y esculturas. El Centro Histórico de Loja fue reconocido como Patrimonio Cultural del Ecuador por sus hermosas casas de estilo colonial y sus centenarias iglesias cuidadosamente preservadas.

 

La cultura tiene una importancia absoluta en Loja, que se traduce en obras y espectáculos que se presentan constantemente en el Teatro Bernardo Valdivieso, muy parecido al Teatro Sucre de Quito, el Centro Cultural Alfredo Mora Reyes, el Teatro Benjamín Carrión, y en general en las plazas, restaurantes, parques y bares de la ciudad. Esta presencia invariable de la cultura se puede evidenciar en varios eventos y actividades permanentes como son los Jueves Culturales en la Plaza de San Sebastián, conciertos de la Orquesta Sinfónica de Loja una vez por semana, música en vivo en bares de jueves a sábado y exposiciones permanentes de artistas locales.

 

De igual forma, la ciudad cuenta con atractivos culturales modernos, como el parque del Jipiro, que con más de 10 hectáreas de extensión, es un centro turístico y recreacional donde además de tener lagunas, juegos y hasta un pequeño zoológico, muestra réplicas de las más destacadas expresiones de la arquitectura de cada etno-cultura del mundo. Entre dichas réplicas se encuentran la Catedral de San Basilio de la Plaza Roja de Moscú, una expresión del arte eslavo; el Castillo Medieval de tipo Eurolatino, representación arquitectónica de la cultura europea y latina; la Pagoda Oriental, la Mesquita Árabe, el Templo Indomálico, réplica representativa del tronco etno-cultural indomálico, las culturas prehispánicas: Inca, Aymará, Azteca y Maya, chozones que representan la cultura Bantú; una choza shuar, que representa a las ancestrales viviendas de las culturas Shuar y Ashuar; y un monumento a los Saraguros, antiguos pobladores de la zona. Todas las construcciones réplicas a más de enseñar la cultura que representan, también se utilizan como escenarios para espectáculos culturales y teatros de títeres, comedores, biblioteca, mirador, sala de ajedrez, muelle para alquiler de canoas, salas de exposiciones y de conferencias, etc.

 

El abanico de actividades turístico-culturales es tan grande que las comunidades indígenas ecuatorianas celebran en cuatro momentos del año, los cuatro raymis. Estas fiestas organizadas van desde El Pawcar Raymi, que marca el inicio del año bajo la cosmovisión andina en el mes de marzo; el Inti Raymi que conmemora el solsticio de verano y agradece al Sol por las cosechas y los frutos; el Kulla Raymi en septiembre que significa la preparación de la tierra para la siembra y celebra la fecundidad de la mujer representada en la tierra y la luna, hasta, el Capak Raymi que festeja el solsticio de invierno relacionado a la niñez y el afloramiento de las primeras plantas.

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