EL ‘BULLYING’, UN MAL QUE AÚN NO SE SUPERA EN LAS AULAS

Hace algunos años atrás que un estudiante le ponga un apodo a otro por su apariencia física o que constantemente lo agreda y se burle de él por su vestimenta o etnia era aceptado como algo casi natural.

En la actualidad a la violencia que surge en las unidades educativas se denomina, ‘Bullying’, que traducido al español quiere decir acoso o intimidación.

En algunos países el ‘acoso escolar’ ha cobrado vidas, un caso que causó conmoción internacional fue el suicidio del niño Diego en España, quien después de quitarse la vida dejó en una hoja de papel escrito. “No aguanto ir al colegio y no hay otra manera para no ir…” Como éste existen muchos más alrededor del mundo.

En Ecuador la situación respecto al ‘Bullying’ estudiantil no es nada halagadora, según un estudio de 2015 realizado por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), revela que el 60% de escolares han sido víctimas de un acto violento en la escuela y que la región amazónica es donde existe el mayor porcentaje de violencia escolar comparado con las otras provincias.

Otro dato significativo que expone la investigación de la Unicef, es que los lugares en los cuales precisamente los estudiantes deberían estar más seguros es donde se produce el acoso escolar como el receso, durante las clases, en las canchas de la institución, y en las propias aulas.

En Zamora Chinchipe, el director Distrital de Educación Yacuambi-Zamora, Mario Paz, informa que el año pasado se presentaron 93 casos de acoso escolar y en lo que va de este año existen 20.

Efectos de ‘Bullying’

La psicóloga Karina Méndez Brito, responsable de Salud Mental del hospital Julius Doepfner de Zamora, indica que las personas que padecen acoso estudiantil pueden sufrir consecuencias negativas como ansiedad, intranquilidad, sudoración, insomnio, pérdida de apetito, depresión y falta de interés por realizar las actividades diarias.

“También el suicidio es un efecto secundario que quizás por la situación amenazante que sufre la persona puede llegar a creer que su vida no tiene sentido y comienzan con la idea suicida”, acota la profesional en psicología.

Méndez Brito también cuenta que uno de los casos más graves que han atendido es el de una adolescente, de 12 años de edad, que tenía trastornos alimenticios producto del ‘Bullying’ escolar que recibía.

“Algo determinante para que se origine este problema fueron los apodos que le decían, le rompían los cuadernos, cuando salía a hacer educación física, le cortaban el calentador”, relata Karina Méndez Brito.

Procesos y sanciones

En las instituciones educativas existen los Departamentos de Consejería Estudiantil (DECE), que son los encargados de resolver los casos que se presenten, mediante el diálogo entre las partes afectadas.

Los estudiantes que incurran en actos de acoso escolar y sean reiterativos, serán separados de la unidad de educación hasta por 15 días.

Fuente: la hora.

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