“ERA MANOS POR DEBAJO DE LA FALDA, MANOS EN EL TRASERO”: LA DENUNCIA DE UNA PERIODISTA ENCUBIERTA SOBRE EL ACOSO SEXUAL EN UNA CENA BENÉFICA DE RICOS Y FAMOSOS EN LONDRES

Algunas de las jóvenes que trabajaron como anfitrionas en el evento se quedaron en “shock”.

“Era manos por debajo de la falda, manos en el trasero, pero también manos en caderas, en la barriga; brazos rodeándote la cintura de manera inesperada”, describió la situación la periodista del Financial Times Madison Marriage.

Marriage asistió encubierta a la prestigiosa cena benéfica President’s Club Charity Dinner, un evento solo para hombres organizado anualmente en Reino Unido y al que este año asistieron 360 personalidades del mundo de la política o los negocios. El objetivo oficial de este acto solidario es recoger fondos para causas como el centro para niños Great Ormond Street Hospital de Londres.

Marriage compartió detalles del acoso que ella y otras mujeres sufrieron durante la cita, celebrada el pasado jueves en un hotel de lujo de Londres. Tras la denuncia, el President’s Club anunció este miércoles que cerraráy que los fondos restantes van a redistribuirse a las organizaciones benéficas para niños “de manera eficiente”.

En un comunicado, la institución indicó que los organizadores estaban “consternados” por las acusaciones y que tales comportamientos eran “totalmente inaceptables”.

“Las acusaciones serán investigadas completa y rápidamente y se tomarán las medidas apropiadas”, afirmaron. Un vocero de la agencia Artist, que reclutó a las anfitrionas, sostuvo por su parte que no estaba al tanto de ningún reclamo de acoso sexual, pero que el tipo de comportamiento alegado era “completamente inaceptable”.

“Me manosearon varias veces y sé que hay numerosas trabajadoras que dijeron que les pasó lo mismo”, contó la periodista del Financial Times.

“No era, supongo, manoseo de alto grado, pero una de las cosas más extrañas que ocurrió es que podías estar hablando con un hombre y, de repente, este te agarraba la mano”. La periodista decidió acudir al evento para comprobar que las historias de acoso que les habían llegado eran reales.

“Me habían advertido que los hombres podrían resultar molestos (…) Sabía que algo de eso podría ocurrir esa noche, pero no estaba al cien por cien segura. Pero hay otras muchas mujeres que estaban ahí que no tenían ni idea que el evento iba a ser así”.

“Una mujer me dijo que se quedó impactada. Le preguntaron si era una prostituta”.

Según Marriage, a las 130 mujeres que trabajaron en el evento se les pidió que se vistieran con tacones negros “sexis” y ropa interior de ese mismo color.

También se les dijo que podían beber alcohol mientras trabajaban.

 

Cobraron £150 (US$213) más £25 (US$35) para el taxi de vuelta a casa.

“Su primera tarea”, cuenta el reportaje del diario, “fue firmar un acuerdo de confidencialidad. Las anfitrionas no tuvieron la oportunidad de leer su contenido ni llevarse una copia”.

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