RÍO BLANCO: MINERÍA RESPONSABLE O LA DESESPERACIÓN ECONÓMICA DE UN ECUADOR EN RUINAS

El gobierno ecuatoriano habla tanto de la “Minería Responsable” y, repiten estas palabras como loros, las ovejas más finas del correísmo y ahora morenísimo (a la final lo mismo) pretendiendo hacernos creer a los ecuatorianos/as que esto existe. Hagamos primero unas aclaraciones técnicas: lo que existe es minera industrial y minería artesanal y estás en diferentes escalas y formas de producción. Lo de responsable es un invento político de los magos-mentirosos expertos en comunicación de la “robolución ciudadana”; preguntémonos entonces ¿Qué pueden tener de responsable proyectos mineros cómo: Río Blanco, Kimsakocha, Intag, Mirador, Warintza, Chical, entre otros?

La responsabilidad en la industria minera y, en general, de las industrias extractivas o no, deberían partir de elementos lógicos y del sentido común:

–              Ubicación

–              Entorno social, cultural y de derechos

–              Y sobre todo el análisis actual de la situación ambiental del planeta en el que vivimos

Por Ubicación, es un crimen hacer minería en páramos, en fuentes de agua, en bosques protectores, ríos, lagunas, ecosistemas frágiles, lugares de biodiversidad y el hogar de miles de especies como animales, vegetales, insectos y la misma especie humana; el gobierno ecuatoriano, con un mínimo de conciencia y sentido común, debería enfocarse en cuidar el agua, el agua del Cajas, agua de la mejor calidad, con la que vivimos todos los azuayos. El Cajas no puede financiar el metro de Quito, ni pagar la deuda corrupta del gobierno con la China o dar de comer a tanto burócrata. Que saque la plata del bolsillo de los corruptos, pero no de las fuentes de agua de influencia directa e indirecta de 3.5 millones de personas del Azuay, Guayas y El Oro.

Por el Entorno social, cultural y de derechos, no pueden llegar las empresas mineras chinas con prácticas colonialistas, a imponerse en territorios ajenos, desconociendo nuestra constitución y las mismas leyes ambientales, mineras y del derecho al agua, atropellando las normativas nacionales y locales y, sobre todo, las practicas sociales de convivencia pacífica entre las familias, comunidades y la tierra. Las empresas mineras se imponen en el territorio corrompiendo políticos y dirigentes a todo nivel (Jorge Glas inauguró el proyecto Río Blanco y ahora está en la cárcel por corrupto), comprando tierras con engaños y astucia; reparten empleos mal pagados en las comunidades con tal de ganarse la voluntad de la gente, mienten y prometen mejoras en las comunidades aprovechándose de la ausencia estatal y la poca formación de la gente, ponen en riesgo la seguridad y soberanía alimentaria porque alejan a la población de sus huertas y entre otras cosas que realizan sistemáticamente para dividir a las comunidades del Azuay entre “ProMineros y AntiMineros” y ahora quieren, los del reciente y misterioso “Frente ProMinero”, con el respaldo de la Gobernación del Azuay, aumentar esa zanga social en la ciudad de Cuenca.

En Río Blanco se acabó la minga, se destruyeron familias, se afectaron los cultivos, se agraden personas, llegando incluso a falsificar cheques para desprestigiar la honra de mujeres campesinas que defienden el agua; por ello y muchas otras cosas más, me pregunto ¿Dónde está la minería responsable? Responsabilidad es respetar las leyes, los derechos, la cultura, las relaciones sociales, la vida en comunidad, la ancestralidad de nuestros pueblos, hasta el Qhapaq Ñan tienen concesionado a las empresas chinas, ¡Respeten la memoria histórica del pueblo!, no sean perversos hasta con nuestros ancestros.

Y en relación al análisis actual de la situación del planeta en el que vivimos, es un suicidio colectivo y un caso de ecocidio, hacer minería en páramos y fuentes de agua, cuando el líquido vital falta a diario en la vida de 1.200 millones de habitantes del planeta, cuando ciudades desarrolladas como Ciudad del Cabo ya amanecieron sin agua, cuando en el Ecuador aún estamos a décadas de tener agua potable para todos, cuando los expertos en economía prevén que para el 2040 valdrá más 100 litros de agua que un barril de petróleo. Por eso, el modelo minero ecuatoriano de “responsable” no tiene nada, y en realidad, esconde un discurso asesino, capaz de calar únicamente en los simpatizantes del gobierno, empresas mineras y en la gente que vilmente ha sido manipulada con dádivas y empleos, cuando es el gobierno nacional y los gobiernos locales los que deberían garantizar el derecho al trabajo de nuestra gente y no dejar que les utilicen para enfrentar pueblo con pueblo, con tal de hacer minería a la fuerza porque responsablemente es imposible, y en el Cajas esto constituye un CRIMEN.

 

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